#10D Día internacional de los DDHH: Sin derechos humanos no somos humanos

#10D Día internacional de los DDHH: Sin derechos humanos no somos humanos

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Nadie estará sometido a esclavitud ni a servidumbre. Nadie será sometido a torturas, ni a penas o tratos crueles, inhumanos o denigrantes. Toda persona tiene derecho a la libertad de pensamiento, de conciencia y de religión. Todo individuo tiene derecho a la libertad de opinión y de expresión. Éstos son algunos de los derechos incluidos en la Declaración Universal de los Derechos Humanos, un documento asumido por la Asamblea General de las Naciones Unidas el 10 de diciembre de 1948. Un hito en cuya conmemoración se celebra, cada 10 de diciembre como el Día Internacional de los Derechos Humanos.

Más que una celebración en sentido estricto, este día es terreno propicio para la reivindicación, y este año no será una excepción. Amnistía Internacional ha llamado a las movilizaciones en más de cien países.

El Día de los Derechos Humanos se celebra todos los años el 10 de diciembre. “Se conmemora el día en que, en 1948, la Asamblea General de las Naciones Unidas aprobó la Declaración Universal de los Derechos Humanos.

En 1950, la Asamblea adoptó la resolución 423 (V), invitando a todo los Estados y organizaciones interesadas a que observen el 10 de diciembre de cada año como Día de los Derechos Humanos”. En esta ocasión el Día está dedicado al lanzamiento de una campaña de un año de duración para conmemorar el 50 aniversario de los dos pactos internacionales de derechos humanos: el Pacto Internacional de Derechos Económicos, Sociales y Culturales y el Pacto Internacional de Derechos Civiles y Políticos, que fueron adoptados por la Asamblea General el 16 de diciembre de 1996

Día de los Derechos Humanos 2017
La Declaración Universal de los Derechos Humanos comienza su 70º aniversario
Defendamos la equidad, la justicia y la dignidad humana

El Día de los Derechos Humanos se celebra cada 10 de diciembre, coincidiendo con la fecha en que la Asamblea General adoptó la Declaración Universal de Derechos Humanos, en 1948. Para celebrar el que será el 70 aniversario el próximo año, lanzamos hoy una campaña con la que queremos destacar la trascendencia de este documento histórico, que proclamó los derechos inalienables inherentes a todos los seres humanos, sin importar su raza, color, religión, sexo, idioma, opiniones políticas o de otra índole, origen nacional o social, propiedades, lugar de nacimiento ni ninguna otra condición.

La Declaración, cuyo borrador redactaron representantes de distintos contextos jurídicos y culturales de todo el mundo, expone valores universales y un ideal común para todos los pueblos y naciones. Además, establece que todas las personas tienen la misma dignidad y el mismo valor.

Gracias a este documento —que con sus versiones en 500 idiomas se ha convertido en el más traducido del mundo— y el compromiso de los Estados con sus principios, la dignidad de millones de personas se ha visto fortalecida, y se han sentado las bases de un mundo más justo. Aunque aún quede camino por recorrer para que las promesas que encierra se cumplan plenamente, el hecho de que haya perdurado en el tiempo es prueba inequívoca de la universalidad imperecedera de sus valores eternos sobre la equidad, la justicia y la dignidad humana.

La Declaración nos fortalece a todos y los principios que recoge son tan relevantes en la actualidad como lo fueron en 1948. Debemos luchar por nuestros propios derechos y por los del prójimo. Podemos pasar a la acción en nuestras vidas diarias para defender aquellos derechos que nos protegen y así fomentar la unión de todos los seres humanos.

Situación crítica en Venezuela

La violación de los DDHH es cada vez más crítica en Venezuela con un gobierno militar autócrata fuertemente represor, con más de 140 muertes, 500 presos políticos y millares de detenidos en las pasadas protestas, un clima de hostilidad ante todo ciudadano que piense distinto a las posturas del régimen, persecución a la pobreza a través de las OLP, una escasez de alimentos que son parte de la política de control y los niveles de inflación más altos del planeta, que impide el derecho a la alimentación, el disfrute y la vida.

Para el secretario ejecutivo de la Organización de Estados Americanos, Luis Almagro, ningún país “puede ignorar lo que está sucediendo en Venezuela” ni ser “complaciente con la violación sistemática de los derechos humanos” por parte del Ejecutivo”.

“No existe argumento político, jurídico o económico que justifique ir de la mano de los asesinos y de los torturadores […] el régimen de Caracas presenta una amenaza constante para la prosperidad, la salud y la vida de los ciudadanos” y supone un “factor esencial de desestabilización social y política en la región”, enfatizó.

Almagro advirtió que “el silencio” o las “excusas metodológicas” en el ámbito internacional “son de las principales causas para que el régimen venezolano aún torture, asesine, persiga y tenga presos de conciencia”.

Hay solo dos opciones, argumentó, “que intereses políticos, ideológicos, económicos o personales nos hagan mirar para el costado o que cumplamos con nuestro deber, con nuestros valores, actuando en favor de la restitución de las libertades fundamentales en Venezuela”.

Por su parte, la embajadora estadounidense ante la ONU coincidió en que el régimen bolivariano constituye una amenaza para la seguridad de la región.
Venezuela vive una de las situaciones “más trágicas” del mundo, dijo Haley. Pero la comunidad internacional no solo debe actuar para contener una evidente “tragedia humana”, sino porque el régimen de Caracas “plantea una amenaza directa a la paz y seguridad internacional”.

La diplomática estadounidense acusó al régimen de usar la violencia, de una represión masiva y, en definitiva, de “mostrar su verdadera cara como una dictadura”.
“Les estamos observando. No nos engañan”, dijo Haley a las autoridades de Caracas, antes de dirigirse al pueblo venezolano para pedirle que no “pierdan la esperanza”.

“El mundo está cada vez más unido en sus esfuerzos para restaurar los derechos humanos y las libertades fundamentales” en el país y “la justicia llegará a Venezuela”, manifestó.

BD

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