Américo Gollo: Del vudú socialista al mitómano ególatra

Américo Gollo: Del vudú socialista al mitómano ególatra

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Del vudú socialista, Hugo Chávez F. al mitómano ególatra, Nicolás Maduro. Complejo, más que difícil hacer una abstracción que exprese fielmente la conducta de estos dos personajes, protagonistas, actores de la mayor catástrofe conocida en la historia de Venezuela. Entendida la catástrofe en su definición cotidiana de destrucción, tsunami, huracán y no matemática. Aquella un hecho natural o humano, cuyos resultados de destrucción, muerte, son inconmensurables e irrestituibles.

La matemática, en cambio, busca respuestas para abrir más los espacios al conocimiento de la naturaleza y aplicado, de modo abierto, a los temas de la ciencias humanas y sociales, al estilo de los hábitos académicos de Francia.

Para la mejor comprensión de la afirmación siempre es inevitable e ineludible recordar que el socialismo del siglo XXI se orquestó sobre la imbecilidad de un “vudú” sincrético grotesco. Originario, Indoamericano, robinsoniano, bolivariano, zamorano, cristiano…y cualquier otro ANO según la ignorancia ilímite y la libido sátirade Chávez. Postura que, por semejante arbitrariedad, permitía que cualquiera participara en el rito vudú, más cercano a sus versiones de la santería cubana y haitiana que a sus fuentes originarias africanas, combinados con las misas de aquelarre, multiplicada la herejía con esta nueva vida sincrética. El intento de proyectar el bolivarianismo como doctrina, y de manera especial para justificar la perversa unión cívico militar, es parte de ese gigantesco proceso de manipulación,alimentando la ignorancia. Nadie más radical contra el podermilitar como hegemonía política que SimónBolívar, y de ello basta consultar sus obras, pero sean estas citas definidas y su definitiva concepción y conducta del Liberador al respecto:
“El sistema miliar es de la fuerza, y la fuerza no es gobierno. No puedo dejar de convenir que es insoportable el espíritu militar en el mando civil. Un soldado felizno adquiereningún derecho para mandar a su patria. No es árbitro de las leyes ni del gobierno; es el defensor de su libertad. Mejoraún el soldado no debe deliberar y desgraciado del pueblo cuando el hombre armado delibera. Por tanto el destino de ejército solo debe ser guarnecer las fronteras. Dios nos preserve que vuelva sus armas contra losciudadanos…

Esta nefasta “teoría”, la unión cívico militar, se le debe a Ceresole que supo con mucha claridad del “mesianismo” y “filosofía” vudú de Chávez (Caudillo, ejercito y pueblo. La Venezuela del ComandanteChávez) y a la astucia de Fidel, que ungió a Chávez,convirtiéndolo en “apóstol” del “credo” socialista. Y hemos de ir más lejos tras la verdad, estas Fuerzas armadas nada tienen, absolutamente nada que ver con los soldados de la independencia, que nunca lograronconstituir un ejército regular, dada la dinámica y complejidadde aquella lucha, de la era, de las circunstancias, y una vez cubierta la independencia y la disolución de La Gran Colombia, desaparecieron las organizaciones armadas ad hoc. Nuestras fuerzas armadas son hechura de Gómez…Como lo es, igualmente, la estructuración de la república. Y la sui generis Guardia Nacional, de López Contreras. Esto lo saben todos, pienso que estos HP también. (Horse Power) expresión que tomo del inglés, porque se necesitan miles y miles y millones de HP, caballos de fuerza parapoder alcanzar tan terrible exterminio, la destrucción, mediante el asalto a la razón, la perversión moral y la demolición de sus espacios; robado la nación y si queda algo, lo hipotecan.

De Chávez no quedará nada que tenga algún valor. Tal vez sean útiles para los analistas de noticiacrimines las comparaciones con Monteverde, Boves, Funes. Es la historia del sembrador del odio, el rey de la soberbia, de la alienación de un pueblo que, por razones culturales, históricas, vivencias, incluido el mesianismo cristiano, se dejó arrastrar por el redentor, encantarse con su lenguaje de mesías demagogo. Ni un discurso medianamente coherente. Verborrea fideliforme que hace del antimperialismo su plasma. En cambio cubrirá su espacio en nuestra historia como el generador y cultor del odio. De él si se puede demostrar que “plagó de hambre y de miseria a Venezuela, en nombre del socialismo”. Infamias en lugar de ideas. Que compró a la América pobre,santera, miserable y corrupta, con los dólares que produjo el petróleo y que su régimen devoró. Que multiplicó la ignorancia, el analfabetismo y el desamor al conocimiento, a la ciencia, al arte y dejó como su testimonio las tales universidades, entre ellas, de la policía, la bolivariana, para la sustitución del médico por el curandero; del matemático por el médium; del físico, del químico, del biólogo, por el hechicero. La filosofía por el chamanismo. Trocó a Andrés Bello por Aristóbulo Istúriz. A German Roscio por German Escarrá. A Sucre por Zamora y Arias Cárdenas en lugar de Sucre, Antonio José de. Y reservó para sí, en exclusividad a Bolívar, digo mejor, hizo de Bolívar su edecán. Su furrier. . .

El caso de Maduro ha de verse en sus dos etapas. Como el médiuma quien se incorporaba el espíritu, voluntad, sabiduría, conocimientos de Chávez.Refugio al cual recurría para que orientara cuanto tenía qué hacer y marcara el camino, cubriera sus angustias, zafara de sus miedos, de sus pánicos, en fin, el hijo putativo que a su padre se debía entero, íntegra y totalmente y, el segundo maduro, cuyo único mérito, por no tener ninguno, fue la destrucción radical del socialismo del SXXI y el asesinato de su padre putativo, Hugo Rafael. Vale decir, de hijo primogénito a parricida.

Obsérvese, Chávez ejercía el liderazgo de sus Fuerzas Armadas obedientes a él. Y Maduro es su furrier, el muñeco de los ventrílocuos mariscales, generales, titiriteros…y tutorado por Raúl. Chávez, compró, para el chantaje, a muchos países de América, que, por lo demás algunos padecían de severas enfermedades, como el peronismo en Argentina otros como Brasil/Lula lo engañaron; casi todo el Caribe, amamantados con petróleo. Maduro ha aislado a Venezuela y cada vez con mayores éxitos. Chávez impuso su hegemonía con astucia, con matices, Maduro impone el terrorismo de estado sin escrúpulos. Y la proeza mayor del parricidio, devorar la Constitución/Chávez, que en cuanto a la legalidad y legitimidad de su superación, mejoramiento, reforma solo era “potestad” del pueblo. “Nadie puede cambiar ni una coma a la Constitución sin referendo”, “Para cambiarle un punto, una coma, hay que consultarle al pueblo en referéndum nacional” etc.decía Chávez.

Chávez mantuvo cierta distancia del islam, Maduro quiere embutirlo de facto. Chávez coqueteaba con el Vaticano y con el conjunto de las iglesias evangélicas, cristianas. Maduro las “excomulga”. En otras áreas son de una macabra identidad y de continuidad. El miedo a la verdad y, en consecuencia, el terror a la palabra crítica. El terrorismo de estado. Su necrofilia y el sadismo, donde esconden su miedo. Maduro es la continuidad eficaz y eficiente para la destrucción y la reafirmación de la corrupción y la perversidad para el funcionamiento del estado. Maduro hace del clientelismo base de su “militancia revolucionaria” que controla por el poder del chantaje y el miedo. Su culto a la mentira. No hace falta una hermenéutica de ese proceso desde Chávez, solo que en Maduro es una exageración exponencial.

Pues bien, en los pedazos de país que aún nos queda se da este proceso electoral para la elección de gobernadores. El régimen ha recurrido a todas las artimañas, maniobras, ilegalidades, obstáculos como medio para sabotear las elecciones. Una de cuyas formas más eficaces, es sin duda, sembrar escepticismo, miedos, entreguismo, y, de manera insistente la calumnia para descalificar a los líderes de la oposición. Y en esta tarea se ayudan con el eco de opositores para quienes derrotar el terrorismo de estado, el madurismodeidado, pasa por la destrucción de la MUD. Pero…

Pero, donde su capacidad de mentir no tiene límites es en su oferta electoral. Prometen resolver todos los problemas de los cuales son culpables y responsables. La inseguridad, la salud, la educación, la escasez, la inflación, la corrupción, la libertad, la soberanía, los servicios, el rescate del aparato productivo, el amor y la paz etc. son el centro de sus discursos. Sin ni siquiera sonrojarse de haber despilfarrado, dilapidado, robado, más de 2 billones 587.000 millones de dólares, producto de los ingresos petroleros. Sin un átomo de vergüenza por su más de una veintena de planes de seguridad, control de las milicias, tribunales, militares, policías, colectivos…y la puesta en “marcha” de los muchos motores para hacer de Venezuela el “país potencia”.

Pues bien, como enfrentar esto? Como siempre advierto, son mis opiniones y no comprometen nadie y no tengo poder alguno para ser escuchado. A pesar de ser así, no me inhibo, pues, mi oficio de acontista me obliga de disparar la flecha donde la clava el ojo. No pienso en la elección. Pienso en el lunes, martes… los resultados, en medio de esta abismal desventaja, serán favorables a la oposición. Se que para los críticos del desespero y los de la complicidad no será completo el resultado, pues, si no se ganan todas gritarán que fue mal y si se ganasen todas, dirán, Maduro permanece. Contra ese discurso ni dios tendría razón. Pero, tal como advertí, “la constituyente se impondrá porque el régimen la necesita para legalizar la dictadura, el terrorismo de estado”, y los modos de combatirla no podían trazar como su meta la caída del régimen, porque su fracaso generaría desilusión, desesperanza, escepticismo, por tanto este triunfo ha de ser sabio para redimensionar la política. Darle, en primer lugar, un sentido ético y una praxis ética. Los gobiernos regionales deben ser constituidos en función del consenso, donde quepan todos, cierto, tendría que ser. Pero, en segundo lugar, ese consenso tiene que establecerse en función de la capacidad de quienes compartirán las responsabilidades de gobierno y no repartos burocráticos clientelares, porque de ser así, estamos inoculando veneno al “paciente”, tal como hizo, en parte, el llamado puntofijismo y por ahí hemos llegado casi a ser fijo el punto con el madurismo.