Antonio Escalera: Venezuela debería aprender del milagro de Chile @cafeyostias

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Hoy quiero contarte la historia de un país, muy similar a la nuestra, que creyó en promesas de igualdad, prosperidad y mejor calidad de vida; pero que fue engañado por un líder socialista que los llevó a la más grande pobreza y que luego tuvo que pasar por una férrea dictadura de derecha para entender cual era el camino correcto a la verdadera economía productiva.

Se trata del país sureño Chile y de cómo se convirtió en uno de los países con mayor progreso en América Latina.

El milagro de Chile
Era el año de 1970; cuando llega a la presidencia un hombre de ideología socialista llamado Salvador Allende. Como buen practicante de las teorías de Marx y Lenin, intentó imponer sus tesis económicas socialistas, que en la base son medidas igualitarias y justas para una sociedad, pero en la práctica son una quimera, por donde se miren.

Salvador Allende llega a la presidencia de Chile con escaso 36% de los votos, seguido por Jorge Alessandri con el 34.9% y Radomiro Tomic con el 28.7% de los votos.

Su gobierno se basó en intentar cambiar las raíces de un país, sin contar con un gran respaldo popular, el cual fue uno de sus principales errores.

Inclusive para su investidura como presidente fue necesario la firma de un estatuto de garantías constitucionales que aseguraba que no se saldría de la ley fundamental.

Venezuela debería aprender del milagro de Chile
La vía chilena hacia el socialismo:

Es necesario hacer referencia al proyecto de la Unidad Política, partido de gobierno de Allende, el cual consistía en la transformación política, social y económica al socialismo, mediante el sufragio, las instituciones y la no violencia.

No obstante, el gobierno de la UP propuso dividir la economía en tres áreas: social, donde las empresas de interés clave para el país pasaban a ser del Estado; mixta, en la que el Estado sería el principal accionista, y privada, formada por pequeñas empresas con bajos capitales.

Además se establecen políticas de control de precios y demás regulaciones. Como se puede observar en este punto, las semejanzas con las políticas de Hugo Chávez Frías y Nicolás Maduro son absolutas.

Así que, en “función de su vía hacia el socialismo” el presidente Allende empieza a poner en práctica sus líneas de acción, y por tanto, toda empresa que el considerara fundamental para la economía fue a manos del estado.

Aunque el parlamento chileno se oponía a tales expropiaciones, el gobierno desempolvo una ley del año 1932 que autorizaba las expropiaciones de empresas.

Se habla que para el momento del golpe de Estado de Augusto Pinochet (1973) el gobierno chileno controlaba entre el 70 y 80% del parque industrial. Estatizo la industria del carbón, y por último la industria del cobre mineral considerado como el “sueldo de Chile”.

Para el primer año de gobierno se puede afirmar que sus políticas económicas resultaron indicadores positivos, donde la inflación bajo, el producto interno bruto creció, y la producción industrial aumento.

Pero la emisión desmedida de dinero sin el respaldo del Banco Central chileno causó una inflación mayúscula que, en 1972, llegó a un 140 por ciento y, en 1973, alcanzó al uno por ciento diario.

Así que para cuando Pinochet tomó el poder se vivía una depresión económica bastante severa, representada por una inflación totalmente descontrolada, con la existencia de mercados negros que vendían los productos muchísimo más caro que los regulados, pero que los mismo no se conseguían por ningún lado.

El gobierno de Allende se excusa en los mismos enemigos que siempre ha tenido el socialismo, y culpa de dicha crisis económica. ¿Adivina a quiénes? La oligarquía, la CIA, los yanquis, el pentágono, los medios de comunicación, los empresarios, el perro de la esquina. Cualquier culpable menos sus políticas erradas. ¿Te sigue sonando parecido a Venezuela?

Los Chicago Boys:

Antes de dicho desplome económico en el año 1956 la Universidad Católica de Chile firma un convenio que llevó a alumnos hacer estudios de postgrado en Chicago, donde el destacado Milton Friedman era profesor. Dichos alumnos fueron seleccionados por sus profesores de economía.

Milton Friedman era un profesor en economía, conocido por sus amplios estudios en materia económica neoliberal, defensor a ultranza de lo doctrina del libre mercado. Por supuesto, políticas económicas muy distantes de las que pretendía aplicar Allende durante su mandato.

Cuenta parte de la historia que durante la presidencia del socialista, los Chicagos Boys se dedicaron a realizar un documento con lo que para ellos deberían ser las medidas económicas a implementar en Chile para salir de la crisis.

Tales planteamientos económicos se realizaron sin ningún interés político, y solo buscaba encaminar la economía de Chile.

Tal documento fue bautizado como “El Ladrillo”, por el grosor de su contenido, y más tarde fue bautizado por el mismo Milton Friedman como “El Milagro de Chile”.

“La solución por el gobierno de un problema es habitualmente tan mala como el mismo problema”

Pinochet Instaura La Dictadura.

El Comandante en Jefe del ejército chileno designado por el propio Allende, el 23 de Agosto de 1973, fue el encargado de dar el golpe de Estado, un 11 de septiembre de 1973. Así que a partir de esta fecha comienza una de las dictaduras más salvajes que se recuerden en América Latina.

Al menos, a unas 35.000 personas fueron víctimas de esa dictadura, de las cuales unas 28.000 fueron torturados. Otras 3.197 muertas -2.095 personas ejecutadas extrajudicialmente, y al menos 1.102 habrían desaparecido-.

Además, unas 200.000 personas habrían sufrido el exilio y un número no determinado, cientos de miles, habría pasado por centros clandestinos e ilegales de detención.
El ladrillo:

Ante su profundo desconocimiento en materia económica, la dictadura de Augusto Pinochet recurre a la asesoría de los Chicago Boys para cambiar el rumbo económico de Chile, ya que fue más que evidente el fracaso económico de Allende.

La dictadura decide darle la oportunidad al modelo económico del Ladrillo, alegando que lo otro no había funcionado y que quizás esto podía funcionar, y efectivamente funcionó.

Obviamente implementar dicho modelo económico neoliberal o de mercado libre implicaba unos costos políticos muy fuerte, ya que dichas medidas en el corto plazo requerían mucho sacrificio para las personas.

El dictador chileno estaba consiente del costo político y social, por eso utilizó una mano derecha bestial, a fin de obligar a se que implementaran con consecuencias que aún en la actualidad están abiertas en la sociedad chilena.

Modelo Económico:

En líneas generales, “el Ladrillo” consistió en una economía donde predominó el libre mercado, no existían regulaciones de precio de ningún tipo, las empresas públicas fueron privatizadas.

En la búsqueda de la eficiencia, se privatizaron casi todos los servicios públicos: salud, pensión, agua, gas y electricidad.

Empresas como Lan Chile, que había pertenecido al Estado durante 60 años, pasó a manos de inversionistas privados. El Estado quedó relegado a un papel “ideal”, regulando y favoreciendo la inversión, y otorgando la base jurídica que se han convertido en marca de la economía chilena.

Conclusión:
Las comparaciones son siempre odiosas, pero si nos remitimos a la historia podremos observar que las teorías económicas socialistas han sido un rotundo fracaso, y las teorías económicas capitalistas se han ganado su credibilidad en el mundo.

No se trata de plantear que es necesaria una dictadura de derecha para salir de la crisis, sino de tomar las medidas correctas, asumiendo que van a tener un costo político y que aún se hace imperativo establecerse; buscando que tengan el menor costo social.

No soy quien para poner ejemplo, pero si estoy en capacidad de asegurar que la economía socialista en Venezuela, no ha servido y nunca servirá. Con la excusa de buscar igualdad de oportunidades para todos los ciudadanos, estas teorías económica socialistas se terminan por llevar todo lo que encuentran por su paso, y como siempre harán responsables a factores externos, antes que reconocer su rotundo fracaso.

Hay un viejo dicho que reza: “si quieres cazar a un ladrón, llama a otro para que lo atrape”. La virtud del capitalismo de libre empresa es aquél que coloca a un empresario frente a otro, y ese es el método más efectivo de control. (Milton Friedman)

Antonio Escalera @cafeyostias

 

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