Dámaso Jiménez: El marxismo-madurismo

Dámaso Jiménez: El marxismo-madurismo

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Obviamente Marx no pudo escribir el capítulo que vivimos en Venezuela para percatarse del daño que podía causar su teoría a cualquier sociedad sana, sobre todo cuando cae en manos de desadaptados criminales implacables.

En su mutación del marxismo-madurismo solo unos pocos lavan, minan, trafican y gobiernan, es la actividad de la clase pudiente, parásitos que no dejan nada productivo a la sociedad condenada al deterioro y la miseria, pero irónicamente es la clase que llena los restaurantes y hoteles que ahora son de lujo, no aptos para el lumpen mayoritario.

Los que si producen, educan y trabajan son relegados de forma discriminatoria a la categoría de esclavos de esta mala maña populista, sin derecho a la salud, la alimentación y si te topas con el hampa en cualquier esquina, sin derecho a la vida.

Los militares que antes tenían cierto decoro como garantes del orden público, ahora tienen un carnet de impunidad que les permite pasar por encima de todo derecho ciudadano. Irrespetan las largas colas, toman lo poco que queda, saquean, irrumpen agresivamente a lo “pancho pistolas”, humillan, carajean y arrastran cuando así lo decidan a cualquier ciudadano que reclame sus derechos, so pena de una detención arbitraria en aras de un Estado forajido.

La economía no existe, no hay salario sino migajas, el dinero vive pospuesto, el efectivo es mercancía, la principal industria se destruye para cartelizarla, la hiperinflación infarta. Los apagones aceleran el letargo, toda actividad pierde sentido. Es la explotación del hombre por las mafias. El capítulo inédito del marxismo-madurismo.

@damasojimenez

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