Daniel Castro Aniyar: El Petro y de la Desigualdad

Daniel Castro Aniyar: El Petro y de la Desigualdad

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Si la criptomoneda, o petro, fuese el único medio de pago de toda la sociedad venezolana solo se va a sustituir una moneda por otra. Si, además se pudiesen pagar criptomonedas con bolívares, serían parte de un flujo monetario interno entre dos equivalencias, que es malo, pero compensable. No obstante, la Gaceta Oficial y Maduro dicen que por ahora habrán dos monedas, una para actividades directamente afectadas por el precio de la divisa, y otra para los salarios de los trabajadores.

Si solo fuese una moneda, esto es, luego del efecto confusión, todo se irá de inmediato por el garete, tal como está pasando, porque el petro tendrá el mismo problema del bolivar: vale lo que vale la economía del país . Sería lo mismo con otro nombre, y el gobierno controlaría un poco más el mercado de divisas.Pero… dos monedas implica que habrá gente con una moneda que nadie quiere: los trabajadores ganando en bolívares. Del otro lado, otra gente con una moneda libremente convertible a yuanes, liras y otras monedas de normal intercambio mundial, indirectamente, el dólar y el euro.

Como la hiperinflación seguirá, será más pronunciada (como siempre) en el salario de los trabajadores. Cada vez menos éstos podrán comprar petros y mucho menos dólares.

El resultado esperable es que ya no habrán dos CLASES sociales sino dos CASTAS: los que usan petro en Venezuela y los que usan bolívares soberanos.

Parecido a Cuba, supondrá dos tipos de personas, los que usan el CUC, establecido por el mercado real del dólar, y los que usan pesos cubanos, establecido por el mercado ficticio de medicinas de alimentos y salarios, solo que con la foto de Martí y el Ché en cada billete. Como la soberanía alimentaria, el bolívar soberano será el instrumento más dependiente y empobrecedor de la economía. Paradojas con las que el gobierno nos vende cuentos de hadas de libertad cuando, en la práctica solo es más miseria, más opresión y más chantaje.

Con pesos cubanos no puedes comprar casi nada en Cuba. Con el CUC, en cambio, hoy puedes hacer algunos negocios básicos, ir a restaurantes guapos o alquilar un carro. El gobierno cubano obtiene un beneficio imponiendo un precio del CUC ligeramente superior al del dólar. Por lo cual el gobierno y sus castas se enriquecen mientras el pueblo cubano flota en la inercia de la pobreza.

Así, en Venezuela, los que producen dinero del mercado real, o reciban remesas, tendrán petros, esto es, en el más óptimo del escenario oficial, se enriquecerán o ahorrarán un poco. Los demás, los asalariados, usarán bolívares y se empobrecerán más. El mismo petro, en el mismo caso del óptimo escenario oficial, producirá rechazo en contra del bolívar soberano, acelerando su devaluación.

En términos de la antropología, ninguna petrousuaria querrá normalmente casarse con un usuario neto de bolívares. Ya no serán clases, serán castas diferentes.

A mayor desigualdad, dice Briceño-León, mayor delincuencia. A mayor delincuencia, mayor desinversión. Entonces, pasará lo conocido: se elevarán vallas más altas entre ricos y pobres para poder mantener islas de inversión, limpias, relucientes, tal como fue el caso de las “economías de puerto” en tiempos del café y el cacao. Islas bonitas, usuarias de divisas, rodeadas de gente sospechosa con la que no se debe hablar puesto que cobra con fichas o bolívares.

Luego del petro, el óptimo escenario del gobierno es la opresión pura.

@danielcastroani

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