Delitos 2.0: La delincuencia en Venezuela se ha adaptado a los nuevos...

Delitos 2.0: La delincuencia en Venezuela se ha adaptado a los nuevos estándares

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En Venezuela la delincuencia se ha adaptado a los nuevos estándares. La plataforma digital ha sido tomada por tramposos que se escudan en la venta de productos y bienes para perpetrar hurtos, estafas y otros delitos.
El Internet es considerado como “una herramienta que facilita”, y ciertamente para los estafadores lo es. Solo les basta crear una cuenta falsa o apropiarse de una real para timar a compradores en plataformas de ventas o tiendas virtuales en las redes sociales.

La mayoría de las ocasiones el estafador ni siquiera tiene el producto, solo necesita publicar una “foto referencial”, ofrecerla a un precio atractivo y esperar a que el inocente caiga.

Las más comune

La metodología más utilizada por los estafadores de Internet se desarrolla a través de la venta de artículos por plataformas especializadas o a través de las redes sociales.

En este caso, el truhan ofrece enviar el artículo negociado a través de una compañía de envíos, luego de haber recibido el depósito bancario con el monto exigido. Después de este punto el tramposo pierde comunicación con el cliente y nunca entrega el producto negociado.

Entre las más denunciadas está las de alquiler de inmuebles, donde el timador le exige a la víctima la cancelación de un adelanto a modo de garantía antes de ver el apartamento. Después de ejecutarse el depósito, el fulano rompe la comunicación y jamás se consolida el alquiler.

Plataformas inseguras

Según el abogado Raymond Orta, director de Inforenses (el único laboratorio privado de informática forense en Latinoamérica), todas las plataformas de Internet están propensas a ser utilizadas para cometer delitos informáticos.

Sin embargo, indica que los sitios más seguros a la hora de comprar productos o bienes por Internet, son las plataformas especializadas para tal fin; debido a que permiten chequear datos como la reputación del vendedor y su información personal.

“Ellas garantizan herramientas que pueden dar indicios al comprador sobre la autenticidad del vendedor, y esos son datos necesarios que pueden dar con la identificación del defraudador, en caso de cometerse la estafa”, explicó.

A juicio del experto, las redes sociales son más susceptibles a ser “guarida de estafadores”, ya que estas no ofrecen ningún tipo de garantías sobre el “vendedor”.

Pese a que en los últimos años han aumentado las denuncias por delitos informáticos, Orta asegura que todavía hay muchos ciudadanos que no acuden a las autoridades competentes a colocar sus denuncias, y por ello los delitos quedan impunes.

Joan M. Camargo R.

Fuente: 2001

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