Eugenio Montoro: Los tres olores de Marx

Eugenio Montoro: Los tres olores de Marx

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Si nos olvidamos de sus enredados orígenes y de sus primeros pininos como revolución, el comunismo derivó en tres modalidades que cohabitan en estos tiempos. Van unas líneas para comentarlas.

La versión que representan Corea del Norte y Cuba se acerca bastante a las ideas marxistas originales. Un control central del Estado de todo lo económico y lo social con la intención de crear un hombre nuevo y en consecuencia un mundo mejor. La misión es expandirse y, al estilo de cualquier fanatismo, imponer su verdad. Se convierten en dinastías para la transferencia de poder y los resultados, al igual que los casos anteriores de Rusia y China, han sido malos sobre todo en la creación de prosperidad.

La segunda versión es la que representan China y Vietnam que mantienen un régimen comunista centralizado, pero usan la libertad de mercado y las herramientas tradicionales del capitalismo para lo económico. Los resultados en progreso han sido buenos, sin embargo, las libertades son pocas y el control informativo brutal. Valga de ejemplo que desde cualquier parte del mundo al poner “Taiwán” en el buscador Google aparecen unos 300 millones de conexiones, sin embargo, si usted hace lo mismo dentro de China solo tendrá algunos pocos enlaces referentes a esos “odiados traidores” de la isla hermosa.

La tercera versión la representan, cuando ganan las elecciones, los socialistas españoles o los chilenos, quienes cumplen las usanzas de los sistemas democráticos, respetan la pluralidad, respetan la Constitución y aúpan el libre mercado con énfasis en la protección de los más necesitados.

Hasta ahora el régimen venezolano ha demostrado su inclinación a seguir la versión de Cuba, con la intención de, una vez consolidado, ser un nuevo polo de difusión de la doctrina comunista para todas las Américas.

Aunque estos deseos se establecieron en 1990 en el llamado Foro de Sao Paulo en Brasil y tiñó bastante de rojo el mapa suramericano, ha venido cambiando a azul en la mayoría de los países y ha existido respeto por la alternabilidad en el poder y respeto a las instituciones democráticas. La inflación en esos Países es baja con la excepción de Venezuela que en 2017 cerró con casi 3 mil por ciento, la más alta del mundo.

¿Por qué el empeño del régimen en no adoptar la libertad económica mientras todos lo hacen? ¿Por qué el empeño de copiar a Cuba y su fracaso? Algunas opinan que estos tipos están involucrados en el narcotráfico y en la violación de derechos humanos y no quieren perder el poder por miedo a las represalias. Otros opinan que aún conservan aquel fanatismo juvenil de las guerrillas de los 60´s y creen que su mayor gloria es el combate revolucionario contra el imperio gringo maluco. También dejar el poder es impensable pues pondría en peligro “el proceso” de fanatización ciudadana, además del pellejo. Otros dicen que se trata de un plan de empobrecimiento total para dominar fácilmente a la gente.

En cualquier caso, los resultados que están obteniendo estos venecubanos adoradores de Marx los convierten en los sepultureros del “proceso” y nosotros también seguiremos haciendo lo necesario para que este régimen ruin y desastroso termine para siempre.

Eugenio Montoro

[email protected]

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