Francisco Olivares: “Estamos contra la pared”

Francisco Olivares: “Estamos contra la pared”

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El día domingo, un hombre público, político, comunicador y hombre de mucha influencia de los gobiernos de Chávez y Maduro, quien fuera hasta ministro de la Defensa, no aguantó más y en su programa dominical dijo: “Estamos contra la pared”

No hay un ataque militar; tampoco una devastación natural como las ocurridas en países del continente; mucho menos una epidemia incontrolable como las conocidas en décadas pasadas cuando la medicina apenas desentrañaba los misterios ocultos de las virosis y otros padecimientos. Pero para la población venezolana, los efectos del socialismo madurista no distan mucho de alguna de esas catástrofes.

Un día de noticias en los medios independientes venezolanos describe lo que podría ser “el día después” de algunas de esas tragedias que se han vivido en el planeta.

El día domingo, un hombre público, político, comunicador y hombre de mucha influencia de los gobiernos de Chávez y Maduro, quien fuera hasta ministro de la Defensa, no aguantó más y en su programa dominical dijo: “Estamos contra la pared”, enfatizando que “no hay salarios ni ingresos que soporten el incremento de los precios de los artículos de primera necesidad. ¡Imposible callar! exclamó, en su muy visto programa de televisión.

El contenido de lo que dijo no sorprendió al país que conoce bien tales sufrimientos y vive día a día el horror de asistir a un enfermo en un hospital o salir a la búsqueda de alimentos para la familia.

Pero fue noticia que lo expresara uno de los hombres con más influencia en el país, hombre clave en la hechura de Hugo Chávez, acostumbrado a vivir rodeado de los privilegios que le ha dado la política.

Al mismo tiempo que se destacaba esa noticia del día domingo, un hombre se arrodillaba en la colombiana ciudad de Cúcuta frente a las cámaras de televisión pidiendo ayuda a los colombianos por el hambre que estaban pasando él y sus hermanos venezolanos, el hombre imploraba comprensión de sus vecinos y pedía ayuda a la comunidad internacional para que Maduro saliera de la Presidencia.

Desde España, Chile, Argentina, Colombia y Panamá, se destacaban las cifras de los miles de venezolanos que llegan a esas tierras solicitando refugio. Pero al lado de la diáspora, varios países hermanos exponían las nuevas exigencias a los venezolanos para ingresar a sus territorios. Una familia completa fue devuelta desde el aeropuerto de Aruba cuando estaban a punto de abordar un avión hacia Miami mientras otros venezolanos eran devueltos desde República Dominicana sin ninguna explicación. Honduras anunció que se exigirá visa para ingresar.

Desde el estado Bolívar los enfermos de paludismo salieron a protestar por la falta de medicinas, reclamando que desde hace años no se fumiga y pidiendo que se declare la emergencia de epidemia en todo el estado. Desde otros centros de salud los médicos imploran por los diabéticos; en otro centro, pacientes con psoriasis se declaran en crisis y la organización Cáritas una vez más alzaba su voz por la desnutrición en el país.

Un reportaje de la agencia EFE destacaba que: Venezuela es el país del mundo con mayores reservas de petróleo, pero el empobrecimiento de sus habitantes les ha abocado a comprar cucharadas de comida para intentar burlar una escasez de alimentos que se ha agravado en las últimas semanas, cuando la economía entró en una espiral hiperinflacionaria.

Sin embargo la alta política se ocupaba de otros temas. Por ejemplo Nicolás Maduro hacía burlas del escape del alcalde Antonio Ledezma, preso desde 2015, rumbo a España, señalándolo como “vampiro” y diciéndole a España que se quede con él, que Venezuela no lo recibirá.

Para Nicolás Maduro y el Gobierno nada de lo descrito en los medios existe. No sabemos aún si el alerta levantado por José Vicente Rangel producirá algún efecto en la inconmovible cúpula del poder. Aún no se puede determinar si la sorpresiva declaración responde a una fractura en el Gobierno o sólo ha sido una reacción personal del personaje. De lo que sí estamos seguros es de que parece imposible que un pueblo haya aguantado tres años consecutivos de hambre y enfermedades sin encontrar salidas visibles a una catástrofe generada sólo por una forma de gobierno que ha sido tomada por mafias del dinero.

@folivares10