José “Gato” Briceño: Por las malas, única opción

José “Gato” Briceño: Por las malas, única opción

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Venezuela no aguanta más, económicamente está devastada, saqueada, institucionalmente desmantelada, políticamente aniquilada, social y moralmente “hiper” vulnerable . Que ganamos opinando, condoliéndonos y lamentándonos por las redes sociales al ver reportes de hermanos venezolanos cruzando fronteras a pie, niños perdiendo su infancia en tareas que no les corresponden, profesionales y comerciantes suicidándose por no soportar tanta podredumbre, para luego escuchar a los infames tiranos comunistas mofarse diciendo que eso es un show orquestado por quien sabe quién. Quisiera más bien llamar  las cosas por su nombre. Olvídense de la mojigatería y el puritanismo al decir las cosas, basta de eufemismos, lo que necesitamos es una intervención extranjera, otros países deben ingresar a salvarnos, así como se lee, a independizarnos de los invasores cubanos, rusos y chinos a quienes los traidores Chávez, Maduro, Cabello y su clan les entregaron la patria. No sigan dándole vueltas y nombres a lo que ya es impostergable: Esta pandilla de inútiles ensañados con mi patria, solo soltarán el poder por la malas. Necesitamos una intervención militar de la coalición de países que ya están sufriendo el efecto, la secuela de tanto maltrato a un pueblo.
No tengo dudas de que nuestro país está secuestrado, esclavizado y reitero que la única salida de lograr su liberación, es con las fuerzas militares de varios países de la región y con el apoyo determinante de los EEUU. Es la salida.Tengo más de un año apoyando esa tesis, a pesar de las sempiternas y consabidas críticas que alegaban que nos pasaría como al pueblo de Cuba que tiene 64 años esperando ser liberado, sin pensar que para el mundo, la isla no generó este terremoto migratorio que estremece a varios países, ni tiene en su territorio las riquezas minerales que Venezuela tiene con el Petróleo, el Torio, el Coltán que se traducen en fortaleza nuclear y de comunicaciones para las potencias e imperios anti democráticas, lo que significa una amenaza real para el mundo. El que piense en diálogos o en procesos electorales, desde mi punto de vista se niega a ver la hecatombe de sufrimiento de millones de Venezolanos.
El pasado martes 28 de agosto, el senador republicano Marcos Rubio afirmó a la cadena de televisión Univisición, que la salida negociada a la crisis Venezolana ya se había agotado, se estaba estudiando con mayor profundidad la opción militar por ser el problema de política exterior más grave que vive el continente y quizás el mundo occidental. También fue muy enfático al decir que la peor desgracia que le pueda ocurrir a Venezuela y a las Américas es la continuidad de la “narcodictadura” de Nicolás Maduro y cualquiera sean los medios, diplomáticos, militares, ésta tiene que llegar a su fin.
Es importante resaltar, que esas declaraciones las emitió tan pronto salió de una reunión con el asesor de defensa nacional de la Casa Blanca, John Bolton y que las cosas en Venezuela habían cambiado. Las Fuerzas Armadas sólo se utilizan si existe un peligro para la seguridad nacional y hay un fuerte argumento a favor de la tesis de que Maduro se ha convertido en una amenaza para la región, en especial para los Estados Unidos. Este senador tiene también ya tiempo defendiendo y promoviendo esta opción. En los últimos meses se le han sumado infinidad de personalidades. Por ejemplo en los últimos días Luis Almagro, Secretario General de la OEA, nuevamente solicitó con muchísima vehemencia tomar decisiones rápidas, urgentes respecto a esta solución radical para Venezuela. Pidió expresamente “tirar abajo a la dictadura venezolana”. Igualmente el congresista republicano por Florida Carlos Curbelo, fue tajante al hablar de que la solución está en manos de un grupo de países que liberen a Venezuela, pues cada segundo que pasa mueren más y más personas, por falta de medicinas, de comida y por la inseguridad. Es ineludible actuar. En las últimas horas, se ha hablado inclusive de negociaciones de algunos militares venezolanos con la Casa Blanca. No tienen dudas que el “narcorégimen” apoya y financian la guerrilla, narcotráfico y grupos terroristas.
El año pasado cuando el vicepresidente norteamericano hizo su primera gira por Latino América, algunos presidentes se opusieron a la salida militar incluyendo el expresidente Juan Manuel Santos. Hoy casi todos los gobiernos la apoyan producto de la grave crisis que le están ocasionando los avasallantes volúmenes migratorios de venezolanos en sus países.
La estrategia desesperada de la “narcotiranía”, del torpe Plan Vuelta a la Patria, para hacer ver a los que emigraron regresando, es porque saben que tienen los días contados y saldrán con los pies para adelante pues no hay otra opción. El daño y causado es inmenso y extremadamente doloroso.
Los venezolanos tenemos que apoyar a los militares extranjeros para poder rescatar las libertades e independencia como República. Lo peor que nos pudiera suceder, es que continuemos sometidos por unos vulgares malhechores asesinos, que están al servicio de la peor desgracia de la humanidad como es el comunismo. Las Fuerzas Armadas venezolanas plegadas a las ordenes de los esbirros y chulos “castrocomunistas” no merecen sino ser despojados de su uniforme, pues no hicieron sino atacar a su pueblo obedeciendo a los invasores que nos colonizaron.
Sigo empeñado en apoyar la salida de la peste comunista que nos destruyó y acompañaré hasta el final, desde la cárcel del exilio, la liberación de la Patria con todo y especialmente con lo único que tengo Mi PLUMA Y MI PALABRA.

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