José Lombardi: Rebeldes sin causa

José Lombardi: Rebeldes sin causa

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Venezuela en pleno siglo 21 sigue luchando por encontrar su propia identidad, la inestabilidad política en su historia pasa por el deseo republicano hasta el militarismo, caudillismo, tiranías, democracia, bipartidismo, nacionalismo, populismo hasta llegar inclusive a intentar crear al hombre nuevo del mundo nuevo, en fin, todo un repertorio de intentos y contradicciones que hoy todavía no sabemos quienes somos o a donde queremos ir, el propio Bolívar en un fragmento de la carta de Jamaica nos dice:  “Nosotros somos un pequeño género humano…no somos indios ni europeos, sino una especie media…un pacto con los descubridores, conquistadores y pobladores de América…”

El historiador Elías Pino Iturrieta, refiriéndose a este fragmento del libertador comenta que somos “una raza cósmica” seres especiales que quizás expliquen nuestra terca expresión de que “somos un país rico” mientras más pobres somos, de tal manera que estamos en una permanente negación de la realidad tal como cualquier adolescente que inmerso entre esa dualidad hormonal y existencial de niño/adulto lo convierten en un rebelde por naturaleza.

Algo de rebeldía siempre será bueno, pero cuando esta no es encausada correctamente sus resultados seguramente serán errores y accidentes, la rebeldía solo puede ser controlada y administrada desde la madurez y es esta etapa a la que estamos llamados los venezolanos alcanzar, para poder lograrlo será necesario invertir mas tiempo y esfuerzo en alimentar la razón a través de mejor educación y cultura, la experiencia por sí sola no es suficiente para construir una sociedad inteligentemente madura.

Cuantos ilustres personajes de nuestra historia han hablado de lo mismo una y otra vez, sin embargo, el tiempo pasa y no terminamos de trazar una ruta seria y coherente en el tema educativo/cultural, sin embargo, experiencias como el del sistema nacional de orquestas y coros juveniles e infantiles de Venezuela (Fundación Simón Bolívar) liderizada por el maestro Abreu, es un ejemplo vivo de que es posible alcanzar el éxito en la adversidad.

A pesar de la inestabilidad política a lo largo de nuestra historia, es innegable que el siglo XX fue un intento serio de construir una Democracia y Estado moderno, solo basta mencionar el indicador sobre la esperanza de vida que paso en 1937 de 35 a 74 años en la actualidad, así como la participación electoral que llego a alcanzar hasta el 90%, que con orgullo los venezolanos nos autocalificábamos como “los campeones mundiales de la NO-abstención”  

De acuerdo al historiador Manuel Caballero, Democracia significa: “conciencia popular de la propia fuerza y consiguiente acción para imponer su voluntad, sea ella por los medios que sea, por el voto, por la resistencia pasiva o por la insurrección popular” de tal manera que asumiendo este concepto pudiéramos afirmar que todas las propuestas actuales de la oposición  para derrotar la tiranía madurista son válidas para triunfar, ahora bien, como estrategias separadas no tienen ningún tipo de posibilidad, tratemos de repasar y estudiar nuestra reciente historia con el caso de la caída de la dictadura de Pérez Jiménez y encontraremos que la fórmula exitosa para derrotarlo fue la conjugación de la participación electoral junto a la insurrección popular, según Caballero ambas son luchas democráticas válidas que inteligentemente articuladas son garantía de triunfo, las próximas semanas para los venezolanos serán nuevamente decisivas para decidir si a nuestra rebeldía le damos un sentido y una causa para por fin pasar a la madurez o nos quedamos leyendo caricaturas.

Jose Lombardi

@lombardijose

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