Kaled Yorde: Diálogo fallido

Kaled Yorde: Diálogo fallido

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Los resultados de la mesa de negociación en República Dominicana están ya cantados: diálogo fallido. El régimen Madurista asomó por boca de su taimado representante Jorge Rodríguez, dos proposiciones indecentes imposibles de ser ni siquiera discutidas entre Ministros y gente que cree en la ética y los principios democráticos más elementales.

Rodríguez lo hizo a propósito y con toda la mala intención del mundo para que sea imposible llegar a un acuerdo. La idea que trae el régimen sigue siendo la misma: el descaro de asistir a las mesas de dialogo sólo por el afán de aparentar que son demócratas amigos de resolver la gravísima crisis venezolana creada a propósito por ellos mismos. ¿Qué propuso Jorge Rodríguez en República Dominicana? Uno, que la oposición reconociera a la ilegítima e inconstitucional ANC, violada en fila por gente inescrupulosa del oficialismo que obedece ciegamente a una ideología y a un hombre especialmente entrenado en la Cuba Comunista para el saboteo y la violencia revolucionaria; y dos, que la oposición pidiera la suspensión de las sanciones económicas impuestas contra el régimen.

¿Qué es lo mínimo que se puede decir sobre ese impar de indecentes proposiciones? De la primera, que es un absurdo inmoral equivalente a legitimar un acto mafioso y criminal muy propio de los pranes en las cárceles. Y de lo segundo, uno supina ignorancia o un descaro kilométrico. Las sanciones económicas no las impusó la oposición ni la sociedad civil venezolana sino la Comunidad Financiera Internacional, debido a las reiteradas violaciones del gobierno madurista de los Derechos Humanos, además de su abierta vinculación con el narcotráfico, el lavado de dinero y de determinados círculos terroristas-fundamentalistas del Medio Oriente.

La Comunidad Financiera Internacional la conforman las 28 naciones más ricas del mundo, las cuales manejan y controlan el ochenta por ciento de la banca mundial.

Cuando una de las partes hace una proposición absurda e imposible de cumplir demuestra que no tiene ni intención ni interés alguno por remediar la crisis humanitaria sin precedentes que afecta a los venezolanos. Lo de ellos es mantenerse en el poder a como de lugar.

El régimen madurista provocó con sus disparates reiterados y la constante violación de las leyes económicas, tres tormentas perfectas: estancamiento, inflación y contracción de la economía. Ello trajo como consecuencia la actual calamidad que afecta inmisericordemente a nuestro pueblo. El Nicolanato que devino del chavismo llevó a Venezuela a la bancarrota política, económica, social, cultural y moral. Ahora se nos tilda de país paria, aislado internacionalmente y de Estado forajido incapaz de cumplir con sus compromisos financieros en el exterior así como tampoco garantizarle bienestar, salud y alimentación a su pueblo.

Es hora ya de negociar seriamente la salida del régimen del poder mediante una transición negociada con la intervención de factores internacionales serios. Ello nos evitaría una guerra civil y el derramamiento de la sangre de los venezolanos además de la destrucción física de muchas ciudades y poblados. La expresión más sentida del ochenta y cinco por ciento de los compatriotas víctimas de la desidia y los errores del régimen, es unánime: “Váyanse ya con sus millones, sus yates y aviones a Cuba o a Rusia y déjennos a los venezolanos reconciliarnos y vivir en paz y democracia”.

Kaled Yorde