Miguel Molero: Mi posición sobre el debate de las candidaturas presidenciales

Miguel Molero: Mi posición sobre el debate de las candidaturas presidenciales

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Ha comenzado temprano el debate sobre las candidaturas
presidenciales y ya comienzan a autopromocionarse algunos
respetados dirigentes de nuestra oposición. Este debate en una
democracia normal despierta entusiasmo, alegría y jolgorio social,
pero en el caso de la actual realidad política y económica que hoy
vive Venezuela, produce temor, suspicacia, inquietud, zozobra,
angustia y mucha arrechera (perdonen la palabreja), intentemos
explicar esta paradoja.

Los venezolanos entramos en el 2018 en una situación de
incertidumbre por cuanto el 2017 fue un año horrible, el transcurrir
del día al día del 2017, nos corroboraba la incapacidad del régimen y
el de su partido, no para salir de esta monstruosa crisis que ellos
mismo crearon pues, estos lo sabemos hace 15 años cuando en el
2002 se produjo una rebelión producto de los disparates y la
arrogancia de un militar (así con minúscula) que desde su
juramentación como Presidente de la Republica en 1999 mostró sus
dotes de tirano caribeño incapacitado para el cargo de Presidente de
la República, moralmente (por su conducta de golpista en febrero de
1992) e intelectualmente. La historia se encargó temprano de
demostrarnos que su incapacidad y su megalomanía era peor de lo
que uno podría haber esperado. Pero este no es el punto a discutir en
este momento, el punto es la prisa y autopropaganda que algunos
pre-candidatos de nuestra oposición han comenzado a hacerse en
función de la elección de nuestro candidato presidencial.
Empecemos a revisar esta última situación;
“El excandidato presidencial y dirigente de Primero Justicia,
Henrique Capriles, insistió la noche de este lunes en que la oposición
venezolana debe elegir “ya”, a través de unas elecciones primarias, al
candidato presidencial que enfrentará a Nicolás Maduro en los
comicios presidenciales 2018.

“Yo tengo una inhabilitación, y la gente me pregunta si yo me voy a
lanzar, y yo les digo que estoy luchando contra la marramucia que
me hicieron a mí, esa inhabilitación por 15 años (…) y no es por
pecar de falsa modestia, pero si yo me lanzo sabe Maduro que no hay
forma de que gane, lo sabe, igual en el caso de Leopoldo”, sostuvo”
(Noticiero Digital.com 9 de diciembre 2018).

Ante esto uno se pregunta, ¿Dónde están las propuestas para revertir
el daño que en casi 20 años han creado estos desarmados del
chavismo?, ¿Cuáles son las propuestas para rescatar la democracia?,
¿Será acaso que algunos de nuestros dirigentes están pensando que
este año, sobrevive la democracia en Venezuela después de haber
salido del terrible episodio de haber estado 20 años en la unidad de
cuidados intensivos del régimen?

Lo que hemos presenciado los venezolanos en estos últimos 5 años,
es una resistencia altamente energizada de la gente contra toda esta
tragedia que ha destruido prácticamente al país y que
desafortunadamente las direcciones políticas de nuestros partidos
no han sabido como traducir toda esta energía de los venezolanos en
una acción política contundente, debido en mi criterio a dos
carencias; 1) la pereza intelectual para analizar en profundidad la
crisis política.
2) la serie de elecciones en que hemos participado han estado
preñadas de ambiciones personales, lo que ha traído como resultado
que la matriz de la energía de la gente, se haya diluido en un líquido
amniótico envenenado provocando el aturdimiento de las masas.
Seamos claros, o las direcciones políticas de nuestros partidos y los
pre-candidatos presidenciales se ponen a trabajar, no sólo en una
plataforma electoral, sino también en una propuesta programática
que le de contenido a la propuesta electoral y no sea sólo la
pretensión inútil de ser candidato presidencial sin una propuesta
coherente y creíble de cambiar la historia de estos 20 años donde
hemos sido gobernados por unos rufianes sin respeto alguno por las
normas democráticas, o continuaremos acumulando derrotas
electorales.

La situación que hemos vividos estos casi 20 años, no solo es
achacable al régimen y sus rufianes, nosotros en la oposición
también tenemos nuestra cuota de responsabilidad pues, no hemos
sido capaces de superar la mentalidad aldeana de la práctica política
lo cual nos hace pensar más en el corto plazo de las próximas
elecciones que en la trascendencia del país.

Nuestras idea es muy simple, le ganamos las elecciones al régimen,
llegamos, tomamos el poder y lo demás es pan comido, sin
reflexionar como evolucionará el modelo económico-social en
función no solamente de corregir los disparates de estos últimos 20
años, sino también en el logro de un desarrollo sostenido en el
mediano y largo plazo.

El puro pragmatismo no sirve para salirle al paso al auge de la
demagogia, el populismo y el totalitarismo del Modelo Populista
Autoritario que hoy gana posiciones en el mundo a través de un
discurso nacionalista reaccionario y violento y que hoy practican
tanto la izquierda borbónica (como una vez la definió Teodoro
Petkoff) y la extrema derecha.

Los precandidatos de nuestra oposición no pueden descuidar que en
el mundo de estos tiempos se escenifica un complejo conflicto
Geopolítico donde los EE.UU. ya no tiene las condiciones del
imperio hegemónico por cuanto han aparecido otros países que
influyen en las decisiones globales tales como Rusia, China, Irán,
Turquía, otros, escenario en el cual está jugando Venezuela.
Mi preocupación como venezolano y viejo militante de Acción
Democrática descansa en estas realidades que en mi opinión, han
sido subestimadas por la cuestión exclusivamente electoral.