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Pedro Pablo Peñaloza: La consulta popular marca una etapa decisiva de la lucha contra Maduro

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La consulta popular convocada para el domingo 16 de julio tiene como principal propósito documentar el rechazo de los venezolanos, dentro y fuera del país, a la Asamblea Constituyente que intenta imponer el Gobierno de Maduro

El acto de desobediencia civil más importante de la historia de Venezuela es el resultado que espera la Mesa de la Unidad Democrática (MUD) de la consulta popular convocada para este domingo 16 de julio.

 

El evento electoral, en que tomarán parte los venezolanos desde todos los rincones del mundo, pretende levantarse como un poderoso dique para frenar los planes totalitarios del régimen chavista. Y, a su vez, fijar las bases de la transición. Se cree que marcará un hito en la lucha por la recuperación de la democracia en Venezuela.

Más que presentar a un ganador, el resultado del plebiscito señalará el inicio de una nueva etapa para la resistencia. El líder de la Asamblea Nacional, Julio Borges, afirmó que tras la votación activarán “el levantamiento democrático en la totalidad del territorio nacional y la Hora Cero” contra el presidente Nicolás Maduro, quien impuso la convocatoria a una Asamblea Constituyente para el 30 de julio con la finalidad de reescribir la Constitución, “aniquilar” a la disidencia y diseñar un Estado a su medida.

La iniciativa trasciende a los partidos de la MUD y cuenta con el apoyo de distintos grupos de la sociedad civil. Todos juntos, al frente de un ejército de más de 50.000 voluntarios, se encargan de organizar y llevar a cabo un proceso en el que podrán participar los venezolanos que residen en el exterior.

La base legal

La oposición se basa en distintos artículos de la Constitución para impulsar esta consulta popular. El 71 estipula que “las materias de especial trascendencia nacional podrán ser sometidas a referendo consultivo (…) por acuerdo de la Asamblea Nacional, aprobado por el voto de la mayoría de sus integrantes”. Este paso se cumplió el miércoles 5 de julio, en una sesión que se celebró luego de que bandas chavistas asaltaran el Palacio Federal Legislativo con pistolas, explosivos, cuchillos, tubos y piedras, dejando un saldo de al menos cinco parlamentarios heridos.

El plebiscito también se fundamenta en el artículo 350 de la Carta Magna, que reza: “El pueblo de Venezuela, fiel a su tradición republicana, a su lucha por la independencia, la paz y la libertad, desconocerá cualquier régimen, legislación o autoridad que contraríe los valores, principios y garantías democráticos o menoscabe los derechos humanos”. La disidencia invocó esta norma después de que el Parlamento y la fiscal general, Luisa Ortega Díaz, denunciaran la “ruptura del orden constitucional” por parte de Maduro.

Las preguntas

La consulta popular planteará tres preguntas: 1) ¿Rechaza y desconoce la realización de una constituyente propuesta por Nicolás Maduro sin la aprobación previa del pueblo de Venezuela? 2) ¿Demanda a la Fuerza Armada Nacional y a todo funcionario público obedecer y defender la Constitución del año 1999 y respaldar las decisiones de la Asamblea Nacional? Y 3) ¿Aprueba que se proceda a la renovación de los Poderes Públicos de acuerdo con lo establecido en la Constitución y a la realización de elecciones libres y transparentes, así como la conformación de un gobierno de unión nacional para restituir el orden constitucional?

Puertas abiertas

Todos los venezolanos mayores de 18 años estén o no inscritos en el Registro Electoral podrán sufragar en este proceso, incluidos quienes viven en el extranjero. A todos se les pedirá un único requisito: la cédula o el pasaporte vigente o no.

Los promotores de la consulta popular anunciaron que desplegarán más de 2.000 “puntos soberanos” en el territorio nacional, que estarán abiertos de 7 de la mañana a 4 de la tarde o hasta que haya votantes en las filas. La Conferencia Episcopal Venezolana informó que prestará sus parroquias para la instalación de los centros de votación, que además se ubicarán en canchas deportivas y demás espacios públicos disponibles.

La MUD estableció otros 598 “puntos soberanos” en 536 ciudades de 82 naciones. La lista oficial puede verificarse aquí: http://www.unidadvenezuela.org/2017/07/conozca-los-puntos-la-consulta-soberana-del-16j-habilitados-exterior/.

Con rectores propios

Por ser una expresión de la desobediencia civil y el desconocimiento del régimen, la consulta popular no cuenta con el apoyo del Consejo Nacional Electoral (CNE), controlado por Maduro. El lugar que deberían ocupar los rectores electorales en cierta forma será cubierto por los rectores de las principales universidades del país.

“Los rectores seremos garantes de la constitucionalidad y la consulta del pueblo venezolano. Todos los venezolanos tenemos el derecho de participar en esta consulta (…) Estaremos ese día sin ninguna parcialidad, con transparencia y honorabilidad porque esa es la Venezuela que queremos y la cual estamos representando”, manifestó la rectora de la Universidad Central de Venezuela (UCV), Cecilia García Arocha.

La dirigente de Vente Venezuela, María Corina Machado, indicó que el equipo de observadores internacionales que seguirá la consulta popular estará encabezado por los expresidentes Vicente Fox (México), Andrés Pastrana (Colombia), Jorge Quiroga Ramírez (Bolivia) y Miguel Ángel Rodríguez y Laura Chinchilla, ambos de Costa Rica.

¿Y ahora?

Maduro tacha la consulta popular de “ilegal” y “golpista”. “Nadie puede pretender convocar consultas públicas que tengan carácter vinculante violando la Constitución, los derechos establecidos aquí, o por su cuenta, a lo loco”, sentenció el mandatario.

El ataque no se ha limitado al discurso: el CNE decidió realizar un simulacro de las elecciones de la Constituyente este mismo domingo, el Partido Socialista Unido de Venezuela (PSUV) dijo que solicitaría al Tribunal Supremo de Justicia (TSJ) detener la votación, y la Comisión Nacional de Telecomunicaciones (Conatel) prohibió a los medios usar la expresión “consulta popular” para referirse al plebiscito.

A pesar de los obstáculos y amenazas, la Unidad mantiene el pulso y afirma que el país ya entró en una “fase decisiva” de la lucha por la democracia. “Ningún dictador es eterno. Maduro quiere instalar una Constituyente para quedarse en el poder para siempre. No lo vamos a permitir”, sentenció Borges.

Diario Las Américas

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