Politólogos recomiendan administrar la calle y pedir elecciones

Politólogos recomiendan administrar la calle y pedir elecciones

COMPARTIR

Analistas destacan como principales logros de la oposición haber demostrado su fuerza, llamar la atención del mundo, resquebrajar al chavismo y el surgimiento de nuevos líderes

El director de la encuestadora Venebarómetro, Edgard Gutiérrez, y el politólogo Ricardo Sucre coinciden en reconocer que la estrategia de protesta sostenida de la oposición durante casi 3 meses ha sido exitosa, pero tiene que ser dosificada y reorganizada.

“En febrero, 77% de los opositores declaraba su disposición a participar en protestas si no se hacían elecciones libres. El resultado es obvio: casi 3 meses en esta dinámica es más que suficiente para decir que aún hay respaldo a este mecanismo”, afirma Gutiérrez.

El principal logro en 80 días de manifestaciones, en opinión de Sucre, es la demostración tangible de la fuerza de la oposición; pero otros objetivos, como fracturar al gobierno para emprender una transición u obtener una convocatoria a elecciones generales, no se han alcanzado.

Sucre considera negativo que la oposición haya estructurado una agenda múltiple: “Hablan de elecciones, del canal humanitario, de la Asamblea; ahora anuncian que van a designar magistrados, que se van a articular con la fiscal. ¿Cuál es el puerto al que quieren llegar? El puerto debería ser el electoral y creo que la vía apoyarse en la carta de Parolín, en la que el Papa pide elecciones. La calle tiene que tener nombre y apellido”.

A su juicio es momento de que la alianza opositora inicie una negociación: “El Papa puso la cara por la oposición, pidió elecciones. La MUD debe montarse en eso sin despreciar las regionales. Lo otro es definir una política y una estrategia ante la constituyente. ¿Qué van a hacer, rodear los centros, llamar a la abstención? No pueden únicamente decir que la constituyente no va”.

Gutiérrez percibe cuatro logros tangibles en estos 80 días: “Primero, captar la atención internacional. El mundo vuelve a mirar a Venezuela; sin movilizaciones eso no hubiera sido posible, tanto las que ocurren en el país como en el exterior. Segundo, se ha logrado un quiebre de conciencias, un clima propicio para deserciones de la coalición oficial. Tercero, ha emergido un liderazgo político forjado más allá de las elecciones. Esos rostros que hace 10 años se dieron a conocer como estudiantes, hoy son diputados y alcaldes en los que la población confía más que nunca. Y cuarto, se ha logrado consolidar el estigma de la dictadura. Ya son muy pocos los que dudan, dentro y fuera del país, de qué se trata el régimen venezolano. Esto coloca la lucha en la dimensión correcta”.

Gutiérrez recomienda a la alianza “administrar la calle porque la gente se agota física y emocionalmente”. Piensa que no es necesario protestar todos los días, sino espaciar y dosificar esas acciones para que cada una tenga más impacto. En tal sentido, sugiere combinar lo masivo y lo simbólico: “Son preferibles menos acciones con más gente para hacer más costosa la represión y más uso de símbolos que impacten a quienes quieren desertar del gobierno”.

El director de Venebarómetro recomienda, además, multiplicar los puntos de concentración y las rutas porque dificulta la represión. Señala que para los días por venir la Asamblea Nacional y la Fiscalía deberían coordinar estrategias institucionales, la MUD debería realizar protestas masivas y desafiantes y generar una ruta política que incluya a todos los sectores.

NO COMMENTS