Radicales del chavismo frenan elecciones generales y liberación de presos políticos

Radicales del chavismo frenan elecciones generales y liberación de presos políticos

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Afirman que el jefe del Sebin, general Gustavo González López, es quien frena la liberación de los presos políticos, a pesar de que está en los “compromisos de alto nivel”.

La antesala de la segunda reunión de la mesa de diálogo evidenció las discrepancias en el oficialismo entre quienes desean conversar y aquellos que colocan obstáculos a cualquier salida política a la crisis en el país. Los radicales incorporaron como representante a Tareck el Aissami, gobernador de Aragua, quien a pesar de ser pupilo de Nicolás Maduro tiene la orden de impedir elecciones presidenciales anticipadas o generales, afirmaron fuentes oficialistas.

Por ello en el cónclave que se efectuó en el Meliá Caracas, el oficialismo solo plantearía las regionales y las municipales en  2017, y descartaría un escenario electoral, sea referéndum revocatorio o comicios generales.

La tesis de elecciones generales fue expuesta por el ex presidente de España, José Luis Rodríguez Zapatero, en Panamá y la autoría se le atribuyó a Maduro. El 30 de octubre se dijo que fue la Mesa de la Unidad Democrática la artífice de esa propuesta. Sin embargo, Miraflores designó a Hermann Escarrá para que evalúe las implicaciones constitucionales porque implicaría un recorte del período, si se logra un acuerdo, y por ende una enmienda a la carta magna.

El secretario ejecutivo de la MUD, Jesús Torrealba, insistió en que el propósito del diálogo con el gobierno es lograr la solución electoral. “La vía electoral sería el punto de inicio para resolver la violación constante de los derechos de los venezolanos”. Añadió que las elecciones son la garantía de que el resto de los temas que profundizan la crisis en el país puedan resolverse.

El Meliá fue el epicentro de encuentros de la mesa y además lugar de hospedaje de Ernesto Samper, secretario general de la Unasur, y de Luis Rodríguez Zapatero, quienes en la mañana se dirigieron a Miraflores y en la tarde regresaron para recibir a la partes, junto con el enviado del Vaticano, monseñor Claudio María Celli, en lo que fue la instalación de la segunda reunión.

La imposición de los radicales chavistas en la mesa quedó al descubierto cuando se negaron a liberar a los 108 presos políticos. La renuencia  proviene del primer vicepresidente del PSUV, Diosdado Cabello, y del ex ministro de Relaciones Interiores Gustavo González López, actual jefe del Sebin, indicaron fuentes partidistas.

En los “compromisos de alto nivel”, suscritos el 30 de octubre, el oficialismo asomó la posibilidad de liberar a 11 presos políticos en una primera tanda; y antes del 11-N, “como gesto de buena bondad”, a otros 60. “La división del chavismo lo impidió”, aseveraron. “¿Cuál es el peso de González López?”,  preguntan en la mesa.

Durante la mañana las delegaciones intercambiaron ideas. En el Meliá se reunió la Comisión de Economía, integrada por Jesús Torrealba (MUD) y Elías Jaua (PSUV), porque Miraflores busca darle prioridad a la solución de la crisis financiera del gobierno y lograr que la oposición apoye el “plan económico socialista”. El segundo vicepresidente de la Asamblea Nacional, Simón Calzadilla, y el gobernador de Lara, Henri Falcón, participaron en los encuentros. El primero por su experiencia en materia económica y el segundo porque llevó a la mesa la idea de constituir una instancia que garantice la gobernabilidad de los estados afectados por la falta de recursos y que en la mesa de social se incluyera el tema del hambre en Venezuela.

Hernán Lugo Galicia

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