Sebastiana Barráez: A la caza de los chavistas

Sebastiana Barráez: A la caza de los chavistas

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Muchos venezolanos jamás habían oído “escrache”, esa palabra que más parece un plato oriental. Tiene horas de que en el país y fuera de él miles de venezolanos la están ejecutando. Ya van varias víctimas, entre ellas el embajador Mario Isea, la ex ministra Mari Pili Hernández, Lucía Rodríguez hija del alcalde de Caracas, la exjueza Daiva Soto Vallenilla, entre otros

Si son culpables por sus acciones políticas, deben ser juzgados por eso, pero ninguna sociedad debe apoyar que los hijos de los líderes políticos, ni siquiera con el argumento de que “ellos están disfrutando los reales que sus padres se robaron”, sean maltratados. La justicia sana heridas, la venganza no. Y las cruzadas vengativas se saben cuándo empiezan pero no cuándo ni cómo terminan. Y en esos hijos incluyo a la de Jorge Rodríguez, a los del general Padrino, pero también a los de Leopoldo López, a los de militares presos por rebelión o presos políticos.

Escrache, según el significado que se le da, es la acción de intimidar a personas del ámbito político, administrativo o militar, difundiendo las direcciones donde habitan o trabajan o se encuentran personas identificadas con abusos cometidos durante su gestión.

Hay una euforia, sobre todo entre venezolanos que hacen vida en otros países, en ubicar, seguir y enfrentar a personas que han sido o son relevantes de la revolución Bolivariana. “Los chavistas que disfrutan de su riqueza en el extranjero serán perseguidos y ubicados en cualquier lugar donde se encuentren. Tendrán que soportan rechiflas, cacerolas e improperios incluidos hasta su tercera generación”, pregonan los vengadores escrachistas.

El más ruidoso fue un video, que se hizo viral, y mostraba a una joven increpada, por otra chica que gritaba con la voz llorosa, señalándole que su padre era culpable de una serie de hechos, que en Venezuela se pasa hambre y no hay medicinas. La joven asediada, a quien una mujer corpulenta trataba de proteger de los insultos, es Lucía Rodríguez, hija del alcalde de Caracas, Jorge Rodríguez. Ella hace tiempo que está en Australia, donde estudia alejada de lo que ocurre en el país. Lucía trataba de esquivar a quien le gritaba, sin mencionar palabra alguna, con una sombra de vergüenza en su rostro. La reacción del padre no se hizo esperar y dijo que la chica que increpó a Lucía es amiga de Lilian Tintori, esposa de Leopoldo López.

Otra de las mujeres que pasaron un trago amargo, fue Mari Pili Hernández, quien ocupó cargos relevantes en el gobierno del fallecido presidente Hugo Chávez. Cuando salía de una reunión en Barcelona, España, donde se encontraba Hiram Gaviria, fue retada por un grupo de personas que le recordaban lo que estaba sucediendo en este país. Hernández apenas superó el primer momento de asombro, respondió que ella era periodista.

Perseguidos

De ahí todo se volvió una euforia entre venezolanos en diversas partes del mundo. Fueron publicadas las fotos de los hijos del ministro de la Defensa, Vladimir Padrino López, así como la dirección donde viven en España y hasta la fotografía del edificio.

Corrió el video de un individuo quien fue duramente asediado en un tren por un grupo de pasajeros con acento argentino. Se aseguraba que el del video era el diputado del Psuv, Haiman El Troudi, pero en realidad es Carlos Zannini, funcionario de confianza cuando Cristina Kirchner fue presidente.

“Ese no es El Troudi, él hace tiempo que se fue a vivir a Europa”, dice alguien tratando de frenar la difusión del video.

Algunos no son tan conocidos a nivel de opinión pública como sucedió con el ex presidente de Venezolana de Televisión, a quien alguien reconoció en los Estados Unidos, en una tienda de equipos de sonido y línea blanca. El joven que lo increpa lo llama ladrón y le pregunta qué hace gastándose el dinero que no le pertenece. El ex funcionario avergonzado apenas murmuró unas palabras y se alejó del joven.

Uno de los videos más virales es donde en una panadería de España, un grupo de personas insultan a quien sería el contratista Pedro Viana, señalado como niño consentido de Pdvsa Gas. Publican la dirección de su casa en Florida, Estados Unidos, así como la de su finca y su oficina. También los nombres de su esposa y nombres y escuela de sus dos niños. Detallan las empresas que tiene en Estados Unidos.

Incluso a alguien se le ocurrió mencionar que Hugo Chávez tuvo una hija con una aeromoza del avión presidencial, que está de bajo perfil en el consulado de Montreal.

El día de las madres, un grupo de mujeres venezolanas se instalaron a manifestar frente a la casa del embajador venezolano en Bogotá.

Dos hombres estaban en una cafetería llamada Don Pan en Miami, cuando un grupo de venezolanos empiezan a gritarle a uno de ellos, quien sería el ex ministro Eugenio Vásquez Orellana. Lo obligan a abandonar el lugar.

Lista de enchufados

Así llaman a la lista de funcionarios, ex funcionarios o simpatizantes del Gobierno. “Ya las listas de los enchufados está rodando… Hay que darles su visita y su ración de presión social”, se advierte por vía de redes sociales.

Esa lista tiene mapa señalando en qué lugar del mundo está cada quién, foto, el país y la descripción de quién es el personaje.

Luego de cada acción similar, los cazadores de chavistas en el mundo envían mensajes como estos: “cada chavista/madurista y la cúpula militar que apoya a este nefasto gobierno que se presente en un lugar público dentro y fuera del país será abucheado y expulsado donde esté. Va a llegar el momento que les quitaran todo lo robado y pagarán con cárcel por el daño que le han hecho al país. Todo aquel que apoye a esos sinvergüenzas vivirán aislados también”, remata la advertencia.

En un video se observa a un grupo de mujeres increpando a una pareja, donde el hombre se aparta discretamente y su mujer asume el balde de los insultos, mientras trata de aclarar que ella no fue quien ordenó la detención de Leopoldo López. Ella es la ex juez Daiva Soto. La web LaIguana dice que quienes la increparon ni siquiera sabían quién era y que la juez dijo que fue ella quien soltó a Capriles. Luego se sabe que ella después de ser juez, fue notario en el Centro Perú en Chacao y que contrae matrimonio con el viceministro de Seguridad Ciudadana, capitán (Ej) Rafael Ricardo Jiménez Dam, quien compraría el sistema Iuris 2000.

Mari Pili por su parte dijo que luego de que corrió un video donde se aseguraba que la víctima era ella, en realidad son funcionarios de la embajada. Ella confesó que había recibido miles de amenazas de muerte, así como su familia.

La lista Tascón

La lista de Enchufados no es más que la segunda parte de la lista Tascón, pero usada por opositores, aquella terrible arma usada para identificar a quienes firmaron contra el referéndum propuesto por Chávez.

Sólo así se entiende el odio, la indignación, el desprecio por el respeto al otro como ser humano, que caracteriza la lista de Enchufados. Cuando el chavismo tenía el monopolio del poder, cuando la gran mayoría del país se identificaba con el presidente Chávez, apareció la lista Tascón, quizás el más vergonzoso de los elementos usados para vengarse del opositor.
Gracias a esa lista, miles de personas fueron destituidas de sus cargos, a otros les fue rescindidos los contratos, hubo aquellos a quienes se les negaron beneficios, créditos, etc.

Cuando la lista Tascón se hizo el más famoso instrumento de exclusión y de castigo por parte del chavismo, el entonces diputado tachirense Luis Tascón vivió sus 15 minutos de gloria. A medida que pasó el tiempo, las víctimas de la lista Tascón se multiplicaban como arroz y cada una de ellas expiraba odio, resentimiento y venganza contra él. En esos días entrevisté a Luis, a quien ya le pesaba la avalancha de la lista. No se atrevió a reconocer que estaba arrepentido, pero sus rebuscados argumentos así lo evidenciaban.

La última vez que conversé con él fue en el aeropuerto. Me encontraba tomando una café con una amiga común cuando lo observamos entrar. Todos allí sabían quién era él, nadie lo saludaba, todos murmuraban y quienes lo miraron lo hicieron con profundo desprecio. Le hice señas y se acercó con paso rápido. Hablamos generalidades, rogando en silencio que llegara el avión.

Luis pasó meses en una clínica de San Cristóbal con una enfermedad terminal. Hacía tiempo que Chávez lo había alejado por denuncias de corrupción que Tascón había hecho. En las últimas semanas de vida, gracias a Chávez, Luis fue trasladado a una clínica en Caracas. Allí murió casi solo e irónicamente quienes más lo recuerdan son las víctimas de su lista.

Ni la Tascón ni la de Enchufados arrojan nada más allá que odio. Una tanda de insultos recibió el diputado Freddy Guevara por criticar el escrache a hijos de chavistas.

Diosdado Cabello, quien sacó a su hija del escenario público, incluso eliminando la canción de la jovencita en El Mazo, se preguntaba en su programa por qué María Corina Machado no sacaba a sus hijos a las marchas. Es hora que ambos bandos enfrentados agarren mínimo y excluyan a los hijos como argumento para atacar al adversario.

El país jamás se mereció aquella lapidaria lista Tascón, como tampoco se merece la lista de Enchufados.

El Estímulo