Siglic Gutierrez: Venezuela es un pranato

Siglic Gutierrez: Venezuela es un pranato

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Si tienen razón, esa palabra no existe, mas aun no estoy seguro que pueda conceptualizar lo que quiero plantear; pero en fin, no tengo mas remedio que esforzarme pues este gobierno ha sido el campeón de la violencia entaparada, del hambre dirigida y de la manipulación desde una perspectiva totalmente novedosa. El asunto es que para poder entender lo que vivimos en Venezuela y quiénes lideran los destinos del país es imprescindible recorrer el triste y sangriento camino de la delincuencia política y no tan política.

En la época de la guerrilla (1960 hasta finales de los 70) la izquierda radical liderada por estudiantes proveniente de la clase media  tenían el evangelio de la lucha de clases y la toma del poder por las armas para implantar una dictadura del proletariado para llegar al paraíso terrenal del comunismo, sin embargo,  esos hijitos de papa come libros necesitaban de un brazo armado dispuesto a caerse a plomo con la policía, asaltar bancos, secuestros o lo que se atravesara para conseguir armas y llevar la guerra de guerrillas hasta tomar el poder.

Pues bien, esa alianza con “esos brazos armados provenientes del proletariado” no eran mas que delincuentes con quienes tenían que repartir el botín de lo que conseguían en los asaltos, secuestros o lo que hiciesen,  muchos de ellos se separaban y organizaban sus bandas delictuales sosteniendo un verbo muy parecido a una izquierda radical.

Cuando Rafael Caldera pacifica el país en su primer mandato presidencial, (1969-1974) la guerrilla cesa todas sus operaciones y bajan de las montañas para integrarse a la sociedad pero todos esos resentidos que aullaban por una toma del mando por las armas tuvieron una presencia muy limitada durante el resto de la cuarta republica, pero con la entrada triunfal de Hugo Chávez al poder y un tremendo lavado de cerebro que le realizaron en Yare esos mismos radicales el maoísmo y el fidelismo toma un nuevo empuje en Venezuela y en unas elecciones presidenciales lo que no lograron con las armas lo ganaron con los votos.

Pero… ¿que tiene que ver eso con la actual violencia en Venezuela? Nada mas y nada menos que le dimos los votos a los delincuentes y les explico porque, una de las premisas radicales de esa extrema izquierda es considerar que el poder debe dársele a la clase obrera pero si la clase obrera no esta apta para la toma del poder debe ser el proletariado organizado quien asuma el mando de las armas. En nuestro caso han sido los delincuentes organizados de los barrios que se ha extendido a sus fortalezas distribuidas en las distintas cárceles del país.

Todas las cárceles están controladas por unos lideres que entre ellos se llaman PRANES sostenidos por bandas delictuales con lazos externos que controlan el sicariato, el robo de vehículos , drogas y todo lo que tenga que ver con los actos delictivos. Su poder de influencia es tan poderoso que la cúpula del gobierno a través de Iris Valera, la ministra plenipotenciaria de las cárceles de Venezuela denomina a “lideres positivos” y “lideres negativos” a los diferentes pranes.

Pero cual es la diferencia? Nada mas y nada menos que los pranes positivos son aquellos que pactan con el gobierno para el sostén de los mismos cediéndole autoridad en el control de la barriada, cárceles y sitios de influencia sin que el estado se inmiscuya en sus actos delictivos; pero eso si, en las manifestaciones en contra del gobierno deben salir a reprimir con el eufemismo de “colectivos” y si es necesario matar a los opositores. Es por ello que a estos grupos se les ve agrediendo impunemente a la oposición bajo la protección y el tutelaje de la guardia nacional y la policía.

En cuanto a los pranes denominados “lideres negativos” estos no hacen concesión, ni negocian con nadie, no les interesa nada que no sea el control de su zona y su gente. Situación que ha llevado a la ministra Iris a intervenir directamente algunas cárceles para imponer sus “Lideres positivos” y a la policía estadal los barrios para crear sus “zonas de paz” que no es otra que ubicar los malandros adeptos al régimen.

Concebir este análisis como una realidad para el extranjero o el chavista devoto resulta una locura inventada en un trasnocho de redacción, pero la realidad rompe cualquier parametro de la imaginación por los acontecimientos que vemos en nuestras prisiones y en los barrios  de las capitales de Venezuela.

Refrescare la memoria con dos hechos noticiosos singulares que impactaron a nuestra sociedad   el primero ocurrió con el “Mocho” Edwin Soto o el pran del Norte quién controla el 90% de  los sicariatos , robos de carros , motos de la ciudad de Maracaibo.

Este personaje  remodeló la Cárcel de Sabaneta, la cancha de usos múltiples y construyó un estadio en la parte trasera que antes era usado como basurero. También remodeló un comedor para los niños que residían dentro de la prisión y cambió todos los baños de usos múltiples para las mujeres de los reclusos. No tenían problemas con el servicio de agua porque cada sala sanitaria tenía un tanque.

Pero para lograr esto el 16 de septiembre tuvo que enfrentarse a otro pran y para someterlo utilizo ¡una ametralladora punto 50¡ para asesinar a 16 de sus rivales tumbando un muro de la cárcel que los separaba, hecho registrado en la prensa nacional y local.

Luego de esta masacre Edwin, salió por la puerta grande, fuertemente custodiado por los militares, dando declaraciones a la prensa e  instrucciones a varias personas que se encontraban cerca. Lo llevaron en avión junto a 29 de sus mas cercanos asesinos para que controlara la cárcel de Tocoron.

El otro suceso esta relacionado directamente con Iris Valero quien se tomo varias fotos con el difunto pran de la cárcel de San Antonio Teófilo Rodríguez Cazorla, alias el conejo. Este personaje también modifico la cárcel a su gusto y conveniencia bajo la tutela de la ministra plenipotenciaria y mantuvo con mano de hierro todos sus negocios delictuales en la isla de Margarita con el patrocinio de la Iris hasta que fue asesinado por sus rivales en una emboscada  al salir de una discoteca.

Pero el hecho que hace que este sujeto sea destacado en este artículo no son sus asesinatos ni cómo vivía en la cárcel, fue como lo despidieron en la cárcel de San Antonio. Mas de 100 presos se subieron al techo del recinto penitenciario con armas de todo tipo y calibre disparando al aire para rendirle homenaje a su querido jefe y jurar venganza.

Estos hechos en ningún país del mundo civilizado o no, comunista o capitalista tiene cabida en la mente de los gobernantes. Si estos dos acontecimientos se dieran en Rusia lo considerarían como un acto terrorista, lo mismo que en los EEUU, de igual manera en Cuba y la respuesta hubiese sido contundente: un enfrentamiento con las fuerzas del estado de manera frontal y con un desenlace imaginado por todos nosotros.

Pero en Venezuela mientras tengamos este gobierno el resultado será el mismo: Un selfie con los pranes mas sanguinarios para demostrar que los delincuentes son  quienes verdaderamente mandan en el país, es decir: un pranato llamado Venezuela.

Siglic Gutiérrez – periodista

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